El Tanatorio de San Sebastián de los Reyes se concibe como un edificio de arquitectura serena y contenida, integrado en el paisaje mediante una composición predominantemente horizontal. Los volúmenes revestidos en piedra clara, las grandes superficies acristaladas y la presencia de vegetación y agua construyen una imagen sobria y atemporal.
El conjunto se organiza a partir de una geometría ortogonal de la que emerge un volumen circular que actúa como pieza singular. La continuidad entre interior y exterior, junto con los patios, las cubiertas ajardinadas y las entradas de luz natural, contribuye a generar espacios tranquilos y recogidos.
En el interior, la piedra da paso a materiales más cálidos, especialmente la madera, que adquiere protagonismo en los espacios ceremoniales. La iluminación natural y cenital se convierte en un elemento fundamental para crear una atmósfera íntima y acogedora, donde arquitectura, paisaje y luz acompañan al usuario.


